Villarino, a una hora de Bahía Blanca: naturaleza, termas y escapadas de fin de semana
A poco más de 60 kilómetros del puerto, el partido de Villarino ofrece termas con aguas termales, reservas naturales y opciones de turismo rural que atraen cada vez más a bahienses en busca de descanso cercano.
A poco más de una hora en auto por la ruta 3, el partido de Villarino se consolida como una de las escapadas más accesibles para los vecinos de Bahía Blanca que buscan desconectar sin recorrer grandes distancias. Con una oferta que combina aguas termales, reservas naturales y propuestas de turismo rural, el destino crece en popularidad entre familias, parejas y grupos de amigos.
Los números lo confirman: según datos del propio municipio, durante la última temporada baja los fines de semana largos registraron un incremento del 35% en pernoctes respecto al año anterior. El atractivo principal son las termas de Villa Ventana y las de Médanos, donde el agua surge a temperaturas que oscilan entre los 28 y 38 grados Celsius.
"Los bahienses vienen a pasar el día o el fin de semana porque está cerca, es económico y se puede combinar con una caminata o un paseo por la costa", explica el titular de Turismo de Villarino, quien destaca que la infraestructura se amplió con nuevos alojamientos en los últimos dos años.
La naturaleza es el otro gran pilar. La Reserva Natural Bahía San Blas, con sus más de 20 mil hectáreas, ofrece avistaje de aves, pesca deportiva y playas de agua salada. En esta época del año, con el otoño instalado, las temperaturas moderadas hacen más placenteras las caminatas por los senderos interpretativos.
Desde el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca se viene promoviendo el corredor turístico portuario-Villarino como complemento a la oferta de cruceros y visitantes que llegan por vía marítima. "El puerto no espera a nadie, pero cuando el turista baja, necesita opciones cercanas", señalan desde el sector.
Otra alternativa son las estancias y cabañas del interior del partido, donde se puede conocer el trabajo rural de la zona triguera-ganadera. Muchas ofrecen paseos a caballo, fogones y comidas con productos locales: desde cordero al asador hasta dulces de fruta de los huertos familiares.
Los precios, siempre un termómetro clave, se mantienen accesibles. Una entrada a termas ronda los 4.000 pesos por persona, mientras que una noche en cabaña para dos arranca en 35.000 pesos en temporada media. "Los números no cierran solos, pero con la cercanía el costo de combustible se vuelve secundario", comenta un vecino de Ingeniero White que visita el lugar casi todos los meses.
Para quienes planifican escapadas, el municipio recomienda reservar con anticipación en fines de semana largos. Además de las termas y la reserva, se puede sumar una visita a la localidad de Pedro Luro o a los médanos que dan nombre al balneario.
Villarino demuestra que no hace falta ir lejos para encontrar una propuesta distinta. A una hora del complejo portuario-petroquímico más importante del sudoeste bonaerense, la naturaleza y las aguas termales ofrecen un contraste que cada vez más bahienses eligen aprovechar.