Peritaron los celulares de los acusados por la muerte de una nutria en Bahía Blanca
La justicia reveló los resultados de las pericias a los teléfonos de los tres jóvenes imputados por matar a palazos a una nutria en un arroyo de Bahía Blanca. Los chats y videos encontrados complican la posición de los acusados.
Los resultados de las pericias a los celulares de los tres jóvenes acusados de matar a una nutria en Bahía Blanca fueron revelados en las últimas horas y complican seriamente la situación de los imputados.
Según informó la fiscalía, en los teléfonos se encontraron chats, fotos y videos que dan cuenta de cómo ocurrió el hecho en el arroyo Napostá, a la altura del puente de la ruta 3. El 10 de marzo pasado, tres chicos de entre 18 y 20 años fueron detenidos tras ser acusados de golpear con palos y piedras a un ejemplar de nutria hasta matarlo.
Los peritos extrajeron de los dispositivos conversaciones en las que los acusados se jactaban del acto y compartían imágenes del animal agonizante. Uno de los videos, de apenas 17 segundos, muestra cómo uno de ellos golpea al mamífero mientras otro filma y se ríe. Esa prueba audiovisual se suma a los testimonios de vecinos que alertaron a la policía tras ver el accionar desde la zona ribereña.
La causa, que tramita en la Unidad Fiscal 7 a cargo de la fiscal María Eugenia Garrido, caratulada como “maltrato y crueldad animal”, avanza con estos elementos como prueba central. Los tres imputados recuperaron la libertad pero bajo medidas restrictivas: tienen prohibido acercarse al lugar de los hechos y deben presentarse cada 15 días en la fiscalía.
Desde el Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre de Bahía Blanca expresaron su repudio y recordaron que la nutria neotropical es una especie protegida que cumple un rol fundamental en el ecosistema del Napostá. “No es un hecho aislado, pero este nivel de crueldad genera un rechazo enorme en la comunidad”, señalaron.
En Bahía Blanca, donde la defensa del arroyo Napostá y su biodiversidad es bandera de varias organizaciones ambientales, el caso tomó mucha repercusión. Grupos de vecinos y proteccionistas se manifestaron frente a los tribunales pidiendo una condena ejemplar.
Los defensores de los acusados intentarán cuestionar la cadena de custodia de los celulares y la forma en que se obtuvieron las pruebas, pero los peritos judiciales ratificaron que los dispositivos fueron extraídos bajo orden de allanamiento y con las garantías procesales correspondientes.
Este tipo de episodios de violencia contra animales silvestres en entornos urbanos del sudoeste bonaerense no son nuevos, pero cada vez más generan una respuesta rápida de la Justicia y de la comunidad. Los números no engañan: en los últimos dos años se registraron al menos ocho denuncias por maltrato a fauna nativa en la zona del Napostá y los alrededores.
La fiscal Garrido ya pidió la elevación a juicio y se espera que en las próximas semanas se defina la fecha de la audiencia preliminar. Mientras tanto, la población local sigue de cerca un caso que trasciende lo penal y toca la sensibilidad de una ciudad que se siente cada vez más responsable de su entorno natural.