Operativo blindado para la final del domingo en Bahía Blanca
La Policía y distintas fuerzas coordinan un fuerte dispositivo de seguridad para el partido decisivo del domingo en el estadio de Olimpo. Se espera alto flujo de hinchas y se reforzarán controles en accesos y zonas aledañas.
Un amplio operativo de seguridad se desplegará este domingo en Bahía Blanca con motivo de la final que definirá el campeón de la Liga del Sur. Según confirmaron fuentes de la Jefatura Departamental, se trata de un dispositivo “blindado” que involucra a todas las fuerzas locales y regionales.
El partido se jugará en el estadio Roberto Carminatti de Olimpo y se espera la presencia de más de 8.000 personas entre ambas parcialidades. Por ese motivo, desde la tarde se cortarán calles aledañas y se implementarán estrictos controles de acceso con detectores de metales y cacheos.
Participarán efectivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, la Guardia Urbana, personal de Tránsito municipal y, en caso de ser necesario, apoyo de la Policía Federal. Fuentes judiciales indicaron que la fiscalía de turno ya tiene preparados los lineamientos para cualquier incidente que se registre dentro o fuera del estadio.
“El objetivo es que la jornada transcurra con total normalidad y sin incidentes”, señaló un jefe policial que pidió reserva de su nombre. Se reforzarán especialmente los accesos por Avenida Colón, 14 de Julio y las inmediaciones de la terminal de ómnibus, puntos habituales de concentración de hinchas.
Desde el Municipio de Bahía Blanca se informó que el transporte urbano modificará sus recorridos a partir de las 15 y que se dispondrá de un servicio especial de regreso una vez finalizado el encuentro. Además, se recomendó a los vecinos evitar circular por la zona entre las 16 y las 23.
Hasta el momento no se registraron denuncias previas de violencia entre las dos hinchadas, pero las autoridades prefieren no dejar ningún flanco descubierto. La causa penal por incidentes en partidos anteriores sigue su curso en el Juzgado de Garantías local, lo que también condiciona el rigor del operativo.
Desde la Liga del Sur confirmaron que el arbitraje estará a cargo de un referí con experiencia en categorías superiores y que se aplicará el protocolo de “tolerancia cero” ante cualquier acto de discriminación o violencia en las tribunas.
El dispositivo se mantendrá activo hasta que ambos planteles abandonen el estadio y los hinchas se retiren de la zona. La Policía pidió colaboración a los vecinos y a los propios simpatizantes para que el espectáculo deportivo no se vea opacado por hechos ajenos al juego.
Eso todavía no está confirmado por la fiscalía, pero se espera que el número final de efectivos supere los 350 entre todas las fuerzas. La causa, como es habitual en estos casos, seguirá su curso más allá del resultado deportivo.