Granja Tres Arroyos sigue cerrada: los representantes gremiales piden respuestas
La planta avícola de Tres Arroyos permanece sin actividad desde hace semanas. Delegados de los trabajadores reclaman precisiones sobre el futuro de la fuente laboral que da trabajo a cientos de familias en el sudoeste bonaerense.
Tres Arroyos, 15 de abril de 2025 – Los portones de Granja Tres Arroyos siguen cerrados. La planta avícola más importante del partido, que durante décadas fue sinónimo de trabajo estable para cientos de familias, permanece sin actividad y sin un horizonte claro para sus empleados.
Según confirmaron a La Sexta Sección representantes gremiales que prefirieron mantener el anonimato por temor a represalias, la situación se mantiene sin novedades desde hace más de un mes. “Acá en el pueblo dicen que hay negociaciones, pero nadie nos dice nada concreto. La gente está preocupada porque muchos ya agotaron los subsidios y no saben cómo seguir”, relató uno de los delegados.
La empresa, que en su momento llegó a procesar más de 100.000 pollos por día y empleaba a más de 400 personas entre planta, campo y administración, había mostrado signos de dificultad desde fines del año pasado. Primero fueron suspensiones temporarias, luego una reducción drástica de la faena y, finalmente, el cese total de actividades.
Desde el Municipio de Tres Arroyos confirmaron que se mantienen en contacto tanto con la empresa como con los gremios. “Estamos haciendo de nexo para que se llegue a una solución lo antes posible. Sabemos lo que significa Granja Tres Arroyos para la economía local”, indicaron desde la intendencia.
Los trabajadores, nucleados principalmente en la Federación de Trabajadores de la Carne, reclaman que se active la comisión de seguimiento que se había formado meses atrás. “Queremos saber si hay un comprador, si la empresa va a reabrir con menos personal o si se viene un cierre definitivo. No podemos seguir esperando”, sostuvieron.
En el centro de la ciudad, el impacto ya se siente. Comercios del rubro alimentación y servicios registran una baja en las ventas. “Cuando Granja cierra, se nota en todos lados. Desde el almacén hasta la estación de servicio”, contó el dueño de un negocio de la calle Alem, que pidió reserva de su nombre.
Desde la Sociedad Rural de Tres Arroyos también observan con preocupación la situación. “Es una cadena: si no hay faena local, los productores tienen que mandar los pollos más lejos, con los costos que eso implica. Ojalá se pueda destrabar rápido”, expresó uno de sus dirigentes.
Hasta el momento no hubo comunicados oficiales de la empresa. Los pocos directivos que aún mantienen presencia en la planta evitan hacer declaraciones. Fuentes cercanas a la firma indicaron que las dificultades obedecen a la fuerte suba de costos de insumos, la caída del consumo interno y las complicaciones para acceder a créditos de capital de trabajo.
Mientras tanto, los delegados gremiales organizan asambleas semanales en la sede del gremio. “Vamos a seguir pidiendo que se nos escuche. Esto no es solo una fábrica que cierra: es el futuro de muchas familias tresarroyenses que dependen de Granja”, concluyeron.
La Sexta Sección seguirá de cerca este tema que afecta directamente a la economía regional. Cualquier novedad que surja será informada de inmediato.