Interna en La Libertad Avanza: se rompen bloques en Quilmes y Tres Arroyos
La Libertad Avanza enfrenta una fuerte interna en la provincia de Buenos Aires. En Quilmes y Tres Arroyos los bloques legislativos se dividen, reflejando tensiones que impactan en el sudoeste bonaerense.
La interna dentro de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires no para de crecer. En las últimas horas se confirmó la ruptura de bloques en dos distritos clave: Quilmes, en el conurbano, y Tres Arroyos, en el corazón del sudoeste bonaerense.
Según fuentes locales, en el Concejo Deliberante de Tres Arroyos dos concejales que respondían a la estructura libertaria decidieron romper el bloque unificado y avanzar con una bancada propia. El movimiento se da en medio de diferencias sobre el manejo de los recursos y la estrategia legislativa de cara a las sesiones ordinarias.
"Esto no es un capricho, es una decisión por la gente de Tres Arroyos", sostuvo uno de los ediles que se apartó, en diálogo con medios regionales. La movida genera ruido porque Tres Arroyos representa un distrito sensible para la 6ª Sección Electoral, donde el espacio libertario había logrado consolidar presencia tras las últimas elecciones.
En Quilmes la situación es aún más tensa. Allí el bloque oficialista en el HCD se partió en dos, con acusaciones cruzadas de "falta de diálogo" y "intromisión de armadores porteños". Aunque Quilmes queda lejos de Bahía Blanca, el efecto dominó preocupa a dirigentes del interior que temen que la crisis se extienda hacia distritos como Coronel Suárez, Pigüé o Bahía Blanca.
Desde Bahía Blanca, referentes locales de La Libertad Avanza prefirieron no hacer declaraciones públicas por ahora, pero en off reconocen que la pulseada entre sectores más dialoguistas y los que responden directamente a la estructura nacional genera malestar. "Acá en la región jugamos distinto, no nos podemos dar el lujo de pelearnos por sillones", comentó un dirigente del sudoeste que pidió reserva.
La ruptura de bloques llega en un momento delicado para el oficialismo provincial, con debates abiertos sobre coparticipación, obras públicas y el impacto de la recesión en el campo y los pueblos del interior. En Tres Arroyos, por ejemplo, el Concejo debe tratar en breve el presupuesto municipal y la conformación de los bloques será clave para definir si avanzan o no algunas iniciativas.
Desde La Sexta Sección seguiremos de cerca cómo evoluciona esta interna, porque el sudoeste bonaerense no es espectador: cuando se rompen bloques en el interior, se afecta la gestión cotidiana de los municipios y, por ende, la vida de los vecinos. Los números no engañan: la fragmentación legislativa suele traducirse en menos obras y más demoras en los reclamos regionales.
Por ahora, la pregunta que circula en los pasillos de los municipios del sur es si esta fractura es el comienzo de una reconfiguración mayor o solo un capítulo más de la tensión crónica entre el centro y la periferia del espacio. En Bahía Blanca y la región, donde la política se vive de cerca, prefieren bancar al que resuelve problemas concretos antes que al que grita más fuerte en redes.