Bahía Blanca cerró el primer semestre con un 19% más de exportaciones de granos
El puerto local despachó más de 3,5 millones de toneladas entre enero y junio, impulsado principalmente por el trigo y el maíz. La suba se da en un contexto de mejor cosecha y mayor demanda internacional.
El Puerto de Bahía Blanca cerró el primer semestre del año con un incremento del 19 por ciento en el volumen de granos exportados respecto al mismo período de 2023. Según datos oficiales de la Terminal de Granos, entre enero y junio se despacharon más de 3,5 millones de toneladas.
Vamos a los números: el trigo lideró el crecimiento con un salto del 42 por ciento, seguido por el maíz que aportó volúmenes significativos. La soja, en cambio, mostró una performance más moderada, aunque también registró leve alza. Estos guarismos confirman lo que venía anticipando el sector: una campaña mejor que la anterior, aunque todavía lejos de los picos históricos.
Desde la Cámara de Comercio Exterior de Bahía Blanca destacaron que el dato no solo refleja mayor producción en el hinterland triguero del sudoeste bonaerense, sino también una mejora en la logística portuaria. “Los tiempos de carga se acortaron y eso permite que más buques elijan nuestro puerto”, explicaron.
La vecina de Ingeniero White y los trabajadores portuarios lo vienen diciendo hace rato: cuando el cereal fluye, se mueve toda la economía local. Hoteles, remises, comercios y hasta el transporte urbano sienten el impacto de cada buque que atraca.
Eso hay que chequearlo con el expediente, pero los números preliminares del segundo semestre muestran que julio arrancó con buen pie. La cosecha gruesa está en plena marcha y se espera que el maíz y el girasol sigan alimentando la exportación durante los próximos meses.
Desde el Consorcio del Puerto insisten en que el crecimiento sostenido depende de dos variables clave: la profundización del canal de acceso y la concreción de las obras de dragado prometidas. Sin mayor calado, el puerto seguirá perdiendo competitividad frente a Rosario y Quequén.
El dato cobra relevancia en un contexto nacional donde las exportaciones agropecuarias siguen siendo el principal motor de divisas. Para Bahía Blanca, cada punto de aumento en el tonelaje se traduce en mayor recaudación por tasas portuarias y, sobre todo, en empleo genuino en la zona de influencia.
“Esto no es solo una estadística: son familias que pueden seguir trabajando en el puerto y en los campos que lo alimentan”, resumió un operador del sector consultado por La Sexta Sección.
El desafío ahora es sostener este ritmo. La sequía del año pasado dejó secuelas, pero la recuperación parece consolidarse. Habrá que seguir de cerca los próximos partes de la Bolsa de Cereales y el movimiento real de buques en los muelles locales.